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TAG Heuer proyecta el Monaco hacia el futuro de la alta relojería

Por Redacción

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Un icono que desafía el paso del tiempo

Ginebra / Dubái – Enero de 2026. Desde su lanzamiento en 1969, el TAG Heuer Monaco ha representado una ruptura con las normas establecidas de la relojería tradicional. Su caja cuadrada, revolucionaria para la época, y su estrecha relación con el mundo del automovilismo lo convirtieron rápidamente en un símbolo de audacia y modernidad. Hoy, más de cinco décadas después, el Monaco continúa evolucionando sin renunciar a su esencia.

Una nueva interpretación contemporánea

En este contexto, TAG Heuer ha presentado recientemente una nueva y espectacular versión del Monaco durante la Dubai Watch Week. Se trata del Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1, una pieza concebida para coleccionistas exigentes y amantes de la alta complicación. Con una producción limitada a solo 30 unidades numeradas, este lanzamiento refuerza el carácter exclusivo de la colección y su posicionamiento dentro del lujo más avanzado.

Ingeniería al servicio del diseño

Por un lado, la caja fabricada en titanio grado 5 destaca por su ligereza y resistencia. Por otro, su arquitectura abierta y técnica revela una estética inspirada directamente en la ingeniería de competición. Las líneas angulares y los acabados contemporáneos evocan el universo de los monoplazas de Fórmula 1, reforzando el vínculo histórico de la firma con el cronometraje deportivo de alto nivel.

Alta complicación y precisión extrema

Asimismo, el corazón mecánico de esta pieza eleva el Monaco a una nueva dimensión relojera. El calibre automático TH81-00 incorpora función rattrapante, una de las complicaciones más complejas y prestigiosas de la relojería. Gracias a este mecanismo, el reloj permite medir tiempos intermedios simultáneos con una precisión excepcional, consolidando su estatus como instrumento técnico de alto rendimiento.

Tradición y vanguardia en equilibrio

Finalmente, con un precio aproximado de 150.000 francos suizos, esta edición no solo rinde homenaje al legado histórico del Monaco —inmortalizado por Steve McQueen—, sino que también demuestra la capacidad de TAG Heuer para reinterpretar sus iconos desde una perspectiva claramente contemporánea. Tradición, innovación y diseño convergen en una pieza que mira decididamente hacia el futuro.

Más de medio siglo después de su nacimiento, el TAG Heuer Monaco continúa siendo una declaración de carácter, un reloj que no sigue tendencias, sino que las crea.