Desde su creación en 1952, el Navitimer ha sido uno de los relojes más reconocibles de la relojería suiza. Ahora, Breitling reinterpreta este legendario modelo con el Navitimer Automatic 36, una versión que conserva el ADN aeronáutico original y lo adapta a los códigos de la elegancia moderna.
Con una caja de 36 milímetros, el Navitimer Automatic 36 apuesta por la proporción perfecta. Así, logra un equilibrio ideal entre presencia y comodidad, convirtiéndose en una pieza versátil que funciona tanto en contextos formales como en el día a día más sofisticado.
A diferencia de las versiones cronógrafo, este modelo prescinde de complicaciones adicionales para centrarse en la pureza estética. No obstante, mantiene elementos icónicos como el bisel perlado y la emblemática regla de cálculo circular, recordando su estrecha relación con el mundo de la aviación.
Materiales nobles y detalles exclusivos
Además, Breitling ofrece el Navitimer Automatic 36 en distintas configuraciones que elevan su carácter de joya relojera. Las versiones en acero inoxidable se combinan con esferas en tonos refinados como plata, antracita o verde suave, mientras que las ediciones más exclusivas incorporan nácar, diamantes cultivados en laboratorio y acentos en oro rojo, aportando un lujo sutil y contemporáneo.
En su interior late el calibre automático Breitling 17, un movimiento fiable que ofrece aproximadamente 38 horas de reserva de marcha. De este modo, la pieza garantiza precisión, robustez y el saber hacer técnico que distingue a la firma suiza.
Una nueva visión del Navitimer
En definitiva, el Navitimer Automatic 36 representa una evolución natural dentro de la colección: un reloj que honra más de siete décadas de historia y, al mismo tiempo, responde a las nuevas tendencias del lujo actual. Por ello, se consolida como una opción imprescindible para quienes buscan distinción, legado y modernidad en una sola pieza.
