La Fundación Barrié presenta esta primavera una de las citas culturales más destacadas de la temporada: LALIQUE. La belleza en el art nouveau y el art déco, una gran exposición dedicada al genio creativo de René Lalique (1860–1945), figura esencial en la evolución del lujo europeo entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX.
Con cerca de trescientas piezas procedentes de destacadas colecciones y museos internacionales, la muestra ofrece una visión amplia y sofisticada del universo estético del creador francés, desde su revolucionaria etapa como joyero hasta su consolidación como maestro del vidrio.
Un visionario que reinventó la joyería
En pleno auge del art nouveau, Lalique transformó los códigos tradicionales de la alta joyería. Frente al protagonismo exclusivo de los diamantes y las gemas, defendió la supremacía del diseño y la creatividad. Incorporó materiales poco convencionales —como el esmalte, el cuerno o el vidrio— y se inspiró en la naturaleza para crear piezas de una sensualidad inédita.
Libélulas, pavos reales, serpientes y figuras femeninas etéreas protagonizan composiciones donde la línea fluye con delicadeza orgánica. Lalique convirtió cada joya en una obra de arte, situando la imaginación por encima del valor material.
Del ornamento a la arquitectura del vidrio
La llegada del art déco marcó una nueva etapa en su trayectoria. Las formas se depuraron, la geometría ganó protagonismo y el vidrio se convirtió en su gran campo de experimentación. Lalique exploró las posibilidades técnicas y estéticas del cristal moldeado, satinado y en relieve, aplicándolo a frascos de perfume, luminarias, paneles decorativos y elementos arquitectónicos.
Su capacidad para integrar artesanía e industria anticipó el concepto contemporáneo de diseño de lujo: piezas funcionales con una fuerte identidad artística.
Una experiencia inmersiva en la elegancia europea
La exposición no se limita a mostrar objetos; propone un recorrido por un momento histórico en el que arte, moda, arquitectura y alta sociedad compartían un mismo lenguaje estético. Las colaboraciones de Lalique con grandes casas de perfume y con figuras clave del diseño internacional evidencian su influencia transversal.
El montaje potencia la dimensión escultórica de las piezas mediante un cuidado trabajo de iluminación que resalta transparencias, volúmenes y texturas, transformando la visita en una experiencia sensorial.
A Coruña, capital del lujo artístico esta primavera
Durante casi cuatro meses, la ciudad gallega se convierte en punto de encuentro para coleccionistas, expertos y amantes del diseño. La exposición reafirma la vigencia del legado de Lalique y demuestra que el lujo auténtico no es una cuestión de ostentación, sino de innovación, maestría técnica y belleza atemporal.