En el corazón de Ámsterdam, junto a la estación central y frente al puerto de Oosterdok, se levanta uno de los edificios corporativos más innovadores de Europa. Este espectacular complejo no solo funciona como sede de la compañía, sino que representa una nueva forma de entender el lugar de trabajo, donde arquitectura, bienestar y experiencia se combinan para crear un entorno excepcional.
Un campus pensado para atraer talento global
Para empezar, el edificio fue concebido con un objetivo claro: reunir en un solo espacio a miles de empleados que antes trabajaban repartidos por distintas oficinas de la ciudad. Con 65.000 metros cuadrados distribuidos en nueve plantas, el campus alberga a más de 6.000 profesionales de distintas nacionalidades, reforzando el carácter internacional de la empresa.
Además, su diseño arquitectónico —obra del estudio UNStudio— apuesta por espacios abiertos, patios interiores y múltiples terrazas que favorecen la conexión entre equipos. De esta manera, el edificio no solo facilita el trabajo, sino que también impulsa la colaboración y la creatividad.
Trabajar… como si estuvieras viajando
Sin embargo, lo que realmente distingue esta sede es su interior. El campus está dividido en 28 áreas temáticas inspiradas en destinos del mundo, creando pequeños “micro-destinos” dentro del propio edificio.
Así, los empleados pueden trabajar en espacios que evocan lugares como la Toscana, Panamá o el Serengeti. Este concepto transforma la rutina laboral en una experiencia dinámica, alineada con la esencia de la empresa: descubrir el mundo.
Bienestar, sostenibilidad y diseño
Por otra parte, el edificio ha sido concebido con un fuerte enfoque en sostenibilidad y calidad de vida. Cuenta con más de 11.000 plantas integradas en el diseño interior, paneles solares en la cubierta y sistemas inteligentes que optimizan el consumo energético.
Asimismo, el campus ofrece restaurantes, cafeterías, zonas de descanso, espacios deportivos y áreas de encuentro, creando un entorno que busca equilibrar productividad y bienestar.
El nuevo lujo corporativo
En definitiva, demuestra que el concepto de oficina está evolucionando. Hoy, el verdadero lujo empresarial no reside únicamente en la ubicación o la arquitectura, sino en la capacidad de ofrecer una experiencia diaria inspiradora para quienes trabajan allí.
Un lugar donde, literalmente, trabajar también significa viajar.