En el corazón de La Rioja Alta, donde el paisaje se ondula entre viñedos centenarios y pueblos detenidos en el tiempo, se alza uno de los proyectos vinícolas más singulares y ambiciosos del vino español contemporáneo: Bodega Macán. Más que una bodega, Macán es la materialización de una alianza histórica entre dos apellidos míticos del vino mundial: Vega Sicilia y la familia Rothschild. Un proyecto concebido sin prisas, con vocación de legado y con una obsesión clara por la excelencia.
Una alianza histórica sin precedentes
La historia de Macán comienza a gestarse a comienzos del siglo XXI, cuando Tempos Vega Sicilia y Compagnie Vinicole Baron Edmond de Rothschild deciden unir su conocimiento, su experiencia y su prestigio para crear un gran vino de Rioja que estuviera a la altura de los mejores tintos del mundo. No se trataba de reinterpretar el pasado, sino de construir el futuro de la denominación desde el respeto absoluto al origen.
Tras más de una década de estudios, selección de parcelas y definición de un estilo propio, Macán presentó su primera añada en 2013. Desde entonces, el proyecto se ha consolidado como una de las referencias más sofisticadas y coherentes del panorama vinícola español.
La filosofía: tiempo, precisión y territorio
La filosofía de Macán se apoya en tres pilares fundamentales: el tiempo como aliado, la precisión en cada decisión y la expresión honesta del territorio. Aquí no hay lugar para la urgencia ni para la producción masiva. Cada vino nace de una reflexión profunda sobre el viñedo, el clima y la identidad de la uva Tempranillo, única variedad utilizada en la bodega.
Las uvas proceden exclusivamente de viñedos situados en San Vicente de la Sonsierra, uno de los enclaves más prestigiosos de Rioja, con suelos arcillo-calcáreos, altitudes elevadas y una marcada influencia atlántica. La viticultura es minuciosa, orientada a la calidad extrema y al equilibrio natural de la vid, con un respeto absoluto por el entorno.
Arquitectura invisible, protagonismo del vino
La bodega, diseñada con una arquitectura sobria e integrada en el paisaje, responde a una idea clara: no competir con el viñedo, sino servirlo. La tecnología está presente, pero siempre al servicio del vino, nunca como protagonista. La elaboración combina tradición y modernidad, con fermentaciones controladas, crianza en barricas de roble francés seleccionadas y un afinado largo y silencioso en botella.
Cada decisión enológica busca preservar la elegancia, la finura y la capacidad de envejecimiento, valores compartidos tanto por Vega Sicilia como por Rothschild a lo largo de su historia.
Los vinos: Macán y Macán Clásico
La bodega elabora dos vinos que reflejan con precisión su visión del Rioja contemporáneo:
- Macán es la expresión más profunda y ambiciosa del proyecto. Un vino de gran complejidad, estructura y potencial de guarda, donde la fruta madura, las notas especiadas y la mineralidad se integran con una elegancia serena. Es un vino pensado para el largo recorrido, para evolucionar con el tiempo y dialogar con las grandes añadas del mundo.
- Macán Clásico representa una interpretación más accesible, aunque igualmente refinada, del estilo de la casa. Mantiene la esencia del proyecto, pero con una frescura y una expresividad que lo hacen más inmediato, sin renunciar a la profundidad ni al carácter.
Ambos vinos comparten una misma filosofía: huir de la opulencia excesiva y apostar por la armonía, la precisión y la identidad.
Un proyecto de legado
Macán no es una bodega concebida para seguir tendencias ni para buscar reconocimientos efímeros. Es un proyecto pensado a largo plazo, con la ambición silenciosa de convertirse en un clásico moderno del vino español. La unión de dos culturas vinícolas, dos formas de entender la excelencia y un mismo respeto por el tiempo ha dado lugar a un proyecto único, sobrio y profundamente elegante.
En un mundo donde el lujo auténtico se mide por la coherencia, la artesanía y la autenticidad, Macán representa una nueva forma de entender el prestigio: aquella que se construye añada tras añada, sin estridencias, con rigor, paciencia y una devoción absoluta por el vino.
