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El Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerni de Vilafamés

Por Redacción

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En el corazón de la provincia de Castellón, entre colinas que parecen acariciar el cielo mediterráneo, se alza uno de los templos más singulares del arte contemporáneo español: el Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerni (MACVAC).
Desde el primer instante, el visitante percibe que no se trata solo de un museo, sino de una experiencia sensorial que combina patrimonio histórico, vanguardia artística y un entorno que respira serenidad. Enclavado en el Palau del Batlle, un palacio gótico del siglo XV, el MACVAC ofrece un diálogo fluido entre las piedras centenarias y las creaciones más audaces de los siglos XX y XXI.

Un palacio medieval convertido en santuario del arte

Una herencia cultural con visión de futuro

Para comprender la esencia del MACVAC, conviene recordar que fue fundado en 1969 por el crítico de arte Vicente Aguilera Cerni. Desde entonces, y de manera coherente con su ideario, el museo ha roto esquemas gracias a un modelo de gestión innovador: las obras proceden exclusivamente de donaciones o cesiones de artistas.
Así, se ha conformado una colección de más de 500 piezas, firmadas por nombres de prestigio como Picasso, Miró, Tàpies o Sempere. De esta manera, el museo no solo asegura la autenticidad de su fondo, sino que también refuerza su espíritu colaborativo y su papel como catalizador del arte vivo.

Arquitectura que seduce a la vista

A medida que uno se adentra en el Palau del Batlle, la historia se despliega ante los ojos. Este edificio, que conserva su estructura original, fascina con su portada dovelada, ventanas ajimezadas, patios interiores y un aljibe que evoca otras épocas.
Por ello, recorrer sus 29 salas significa viajar en el tiempo mientras se descubren esculturas, pinturas y grabados que retan los límites de la creatividad. Cada estancia, por lo tanto, invita a detenerse, observar y dejarse llevar por la armonía entre lo antiguo y lo contemporáneo.

Una experiencia para todos los sentidos

Asimismo, visitar el MACVAC es también un acto de bienestar. La luz natural que se filtra por sus ventanales ilumina las obras con un brillo casi teatral, mientras que los muros centenarios ofrecen una sensación de refugio y paz.
Por otro lado, al salir del museo, las calles empedradas de Vilafamés prolongan la experiencia, con su silencio roto únicamente por el sonido del viento o el tintinear de una copa de vino local en una terraza cercana.

El arte como destino de lujo

En definitiva, el Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerni no es únicamente un lugar para contemplar arte; es, sobre todo, una invitación a vivirlo. Este rincón de Castellón se erige como un refugio para el espíritu, un enclave donde el lujo se mide en emociones, descubrimientos y momentos de contemplación.
Por ello, para el viajero que busca exclusividad, cultura y bienestar, el MACVAC es una cita imprescindible.