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El patrimonio belga protagoniza BRAFA 2026

Por Redacción

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Bruselas vuelve a situarse en el centro del panorama artístico internacional con la celebración de BRAFA 2026, una de las ferias de arte y antigüedades más prestigiosas de Europa. En esta edición, el patrimonio cultural belga adquiere un protagonismo especial gracias a la participación de la Fundación Rey Balduino, invitada de honor del certamen.

Un reconocimiento a la preservación del patrimonio

En primer lugar, la presencia de la Fundación Rey Balduino en BRAFA 2026 supone un reconocimiento a su labor de más de medio siglo dedicada a la conservación, estudio y difusión del patrimonio artístico e histórico de Bélgica. De este modo, la feria pone en valor el papel fundamental de las instituciones en la protección del legado cultural y su transmisión a las futuras generaciones.

Obras emblemáticas de gran valor histórico

Asimismo, la Fundación presenta una cuidada selección de piezas procedentes de sus colecciones, que abarcan distintas épocas y disciplinas. Entre las obras más destacadas figura un brazalete de oro del artista Pol Bury, referente del arte cinético belga, así como una excepcional copa en forma de búho del siglo XVI, realizada en coco y plata, ejemplo del refinamiento de la orfebrería flamenca.

Junto a estas piezas, se exhiben textiles históricos, encajes, artes decorativas y objetos singulares que reflejan la diversidad y riqueza del patrimonio belga.

Un diálogo entre pasado y presente

Por otra parte, la participación de la Fundación Rey Balduino en BRAFA no se limita a la exposición de obras. El programa se completa con actividades culturales, conferencias y encuentros que fomentan el diálogo entre el pasado y el presente, así como entre el mundo institucional y el mercado del arte.

Una edición con mirada institucional

En definitiva, BRAFA 2026 se consolida como un espacio donde el arte, la historia y la preservación patrimonial convergen. La presencia de la Fundación Rey Balduino refuerza el carácter cultural de la feria y subraya la importancia de proteger y compartir el patrimonio como parte esencial de la identidad europea.