Florencia se consolida en 2026 como uno de los grandes epicentros culturales de Europa con la inauguración de una ambiciosa retrospectiva dedicada a Mark Rothko (1903-1970), una de las figuras clave del expresionismo abstracto. La muestra, que se celebra en la Fondazione Palazzo Strozzi, se suma a una tendencia creciente en el continente: la recuperación y reinterpretación de grandes maestros del arte moderno e histórico desde una mirada contemporánea.
Un recorrido completo por la evolución artística de Rothko
En primer lugar, la exposición propone un recorrido exhaustivo por la trayectoria creativa del artista estadounidense. A través de más de setenta obras procedentes de importantes colecciones internacionales, el visitante puede seguir la evolución de Rothko desde sus primeras pinturas figurativas y de influencia surrealista hasta los célebres campos de color que definieron su madurez artística en las décadas de 1950 y 1960.
Asimismo, la selección subraya la profundidad emocional y espiritual de su obra, concebida no solo como una experiencia visual, sino también como un espacio de contemplación íntima entre la pintura y el espectador.
Un diálogo entre el arte moderno y el Renacimiento
Sin embargo, uno de los aspectos más singulares de la muestra es su planteamiento curatorial. Lejos de limitarse a una retrospectiva tradicional, la exposición establece un diálogo directo entre el arte moderno y la herencia renacentista de la ciudad.
Por ejemplo, algunas obras se exhiben en espacios históricos emblemáticos, lo que refuerza los vínculos entre la concepción espiritual del color en Rothko y la tradición pictórica italiana. De este modo, la exposición invita a reflexionar sobre cómo el artista absorbió influencias europeas y las transformó en un lenguaje radicalmente nuevo.
Florencia como escenario cultural expandido
Además, la muestra trasciende las salas del museo para integrarse en el tejido urbano de Florencia. La ciudad se convierte así en un escenario cultural expandido donde arquitectura, historia y arte contemporáneo conviven, ofreciendo una experiencia que va más allá de la visita convencional a una exposición.
Este enfoque convierte a Florencia en un punto de encuentro entre pasado y presente, reforzando su papel como ciudad clave en el diálogo artístico internacional.
Un fenómeno europeo de relectura de los grandes maestros
En paralelo, la retrospectiva de Rothko forma parte de un fenómeno más amplio que recorre Europa en 2026. Museos y centros culturales apuestan por grandes exhibiciones dedicadas a artistas históricos como Cézanne, Zurbarán o Van Eyck, revisando sus legados desde perspectivas actuales y conectándolos con los debates estéticos del presente.
Así, estas muestras no solo celebran figuras consagradas, sino que también replantean su vigencia y su influencia en el arte contemporáneo.
