El actor ganador del Óscar ha decidido poner a la venta una de sus propiedades más emblemáticas: una residencia centenaria ubicada en el exclusivo barrio de Los Feliz Oaks, en Los Ángeles. La noticia ha despertado gran interés en el mundo inmobiliario y entre sus seguidores, ya que se trata de una propiedad cargada de historia y con un encanto muy particular.
Una mansión con casi un siglo de historia
Construida en 1926, esta casa de estilo Tudor es conocida como Red Oak Manor. Sus muros y detalles arquitectónicos reflejan el esplendor del Hollywood clásico, combinando elementos tradicionales con modernas reformas. Antes de llegar a manos de DiCaprio, la propiedad perteneció al músico Moby, quien se encargó de renovarla con un gusto exquisito que mantuvo el equilibrio entre lo vintage y lo contemporáneo.
Características únicas de la propiedad
La mansión cuenta con más de 430 metros cuadrados de superficie habitable distribuidos en varios niveles. Entre sus principales atractivos destacan:
- Cinco dormitorios y ocho baños, con acabados de lujo.
- Amplios salones con techos abovedados y chimeneas ornamentales.
- Puertas francesas y suelos de parqué que conservan su esencia original.
- Una cocina gourmet minimalista con encimeras de mármol y una isla central.
- Espacios adicionales como sala de yoga, biblioteca, baño de vapor, despacho y sala multimedia.
- Jardines frondosos, piscina y spa, que aportan una sensación de retiro natural en pleno Los Ángeles.

Una casa para su familia, no para él
Un detalle interesante es que Leonardo DiCaprio nunca llegó a vivir en esta mansión. El actor destinó la propiedad para su padre, George DiCaprio, como un gesto de cariño y apoyo familiar. Mientras tanto, él ha residido en otras de sus propiedades en Bird Streets y Beverly Hills, donde mantiene un portafolio inmobiliario diverso y de gran valor.
El lado más íntimo de Leonardo DiCaprio
Más allá de su faceta como actor y activista medioambiental, esta venta revela un lado humano del intérprete de Titanic y El Renacido: el de hijo atento que compra propiedades pensando en el bienestar de sus padres. La mansión centenaria de Los Feliz se convierte así en un símbolo de afecto familiar, además de ser un ícono arquitectónico de la ciudad de Los Ángeles.
Una joya que cambia de manos
La venta de la mansión de Leonardo DiCaprio marca el final de una etapa en la que la familia del actor pudo disfrutar de una residencia cargada de historia. El atractivo de la propiedad, sus detalles arquitectónicos y su valor simbólico la convierten en una joya inmobiliaria que seguirá brillando en el mercado de Los Ángeles.