Una nueva escala del lujo en alta mar
En primer lugar, el megayate Renaissance se presenta como una de las expresiones más ambiciosas del lujo contemporáneo. Con 112 metros de eslora, esta imponente embarcación, construida por el astillero español Freire Shipyard y botada en 2023, ha sido concebida para ofrecer una experiencia que trasciende la navegación tradicional. Disponible para alquiler de ultra lujo, redefine el concepto de yate al aproximarse más al de una residencia privada flotante.
Espacios pensados para habitar
Además de sus dimensiones excepcionales, Renaissance destaca por su planteamiento interior. El yate puede alojar hasta 36 invitados repartidos en 19 suites, todas ellas diseñadas con la amplitud y el confort propios de una gran mansión. La distribución prioriza los espacios abiertos, la luz natural y una relación constante con el exterior, creando una atmósfera más cercana a la de una villa de lujo que a la de una embarcación convencional.
Bienestar, ocio y privacidad absoluta
Por otro lado, las zonas comunes refuerzan esta idea de vida a bordo sin límites. Spa, gimnasio completamente equipado, cine privado, piscina y varios salones panorámicos convierten cada jornada en una experiencia a medida. Especial protagonismo adquiere el beach club, un espacio abierto al mar que permite el acceso directo al agua y funciona como punto de encuentro social, evocando el ambiente relajado de los resorts más exclusivos.
El lujo del tiempo y la libertad
Finalmente, el alquiler del Renaissance está gestionado por la firma internacional Burgess, con tarifas que parten de aproximadamente tres millones de euros por semana en temporada alta. Sin embargo, más allá del precio, el verdadero valor reside en la posibilidad de disfrutar del mar desde una residencia itinerante, con total privacidad y un servicio personalizado al más alto nivel.
Así, el Renaissance no solo representa un logro de la ingeniería naval española, sino también una tendencia clara en el lujo extremo actual: yates concebidos como hogares flotantes, donde el viaje es tan importante como el lugar, y el mar se integra de forma natural en una forma de vida excepcional.
