Lookxury

Ruda, el secreto vegetal de los Valles Pasiegos

Por Redacción

|

Un restaurante diferente en Villacarriedo

En el corazón de los Valles Pasiegos, entre praderas verdes y montañas, se esconde un pequeño local que está revolucionando la gastronomía cántabra. Se llama Ruda y no es un restaurante cualquiera: es un gastrobar plant-based donde la creatividad y el respeto por la naturaleza se funden en cada plato.

Además, su ubicación en Villacarriedo —un enclave tradicional y tranquilo— refuerza aún más la experiencia: no solo se trata de comer, sino de dejarse llevar por un entorno único.

El proyecto de una pareja cosmopolita

Por un lado, Óscar Ferreras, cocinero cántabro formado en técnicas modernas. Por otro, Katsuko Nakamura, su esposa japonesa, encargada de la sala y de impregnar al espacio una hospitalidad serena.

Así, tras años de vida en ciudades bulliciosas, decidieron emprender un camino diferente. En consecuencia, apostaron por crear un espacio donde confluyeran tradición y vanguardia. El resultado es una carta que combina sabores cántabros, mexicanos y japoneses con un equilibrio sorprendente.

Cocina sin carne ni pescado, pero con mucha alma

Lo más interesante de Ruda es que es un restaurante cien por cien plant-based. Es decir, aquí no hay carne ni pescado. Sin embargo, lejos de ser una limitación, esta elección se convierte en su gran fortaleza.

En primer lugar, trabajan con productos locales y ecológicos, muchos de ellos cultivados en huertas sociales de AMPROS. Además, elaboran fermentos caseros —misos, garums, kombuchas— que aportan profundidad y umami.

Por consiguiente, los platos adquieren una personalidad propia. Desde unos tallos fritos de coliflor con salsas orientales hasta un kare raisu reinterpretado con ingredientes cántabros, la experiencia es siempre sorprendente.

Reconocimientos y reputación

Naturalmente, una propuesta tan singular no pasó desapercibida. En 2023, Ruda recibió un Solete Repsol, galardón que distingue a locales con encanto.

De esta manera, Ruda se ha consolidado como un referente de innovación gastronómica en Cantabria.

Un espacio con filosofía slow

Al entrar, el visitante percibe al instante la calma del local. Minimalista, con maderas claras y vajilla artesanal, el espacio invita a comer sin prisa.

En otras palabras, el restaurante no solo ofrece cocina: propone una experiencia de slow food, donde se disfruta tanto de la conversación como de cada bocado.

Una apuesta por la sostenibilidad

Además de su creatividad culinaria, Ruda destaca por su compromiso con la sostenibilidad. Utilizan productos de kilómetro cero, reducen residuos y diseñan menús que aprovechan al máximo cada ingrediente.

En consecuencia, cada plato es también un gesto de respeto hacia el medio ambiente.

Según los comensales, la originalidad de los platos y la calidez del trato son sus grandes puntos fuertes. Además, destacan la excelente relación calidad-precio.

Un destino gastronómico en Cantabria

En definitiva, Ruda no es solo un restaurante: es un viaje culinario que conecta Cantabria con México y Japón. Por ello, se ha convertido en un destino imprescindible para quienes buscan una gastronomía vegetal, consciente y sofisticada.

Más aún, su ubicación en los Valles Pasiegos convierte la visita en una experiencia completa: un entorno natural que multiplica el valor de cada bocado.