Precisión suiza y diseño eterno
Universal Genève ocupa un lugar privilegiado en la historia de la alta relojería, y el Polerouter es una de las creaciones que mejor encarnan ese legado. La referencia 20360, lanzada a finales de los años cincuenta, representa el nacimiento de una colección concebida para acompañar uno de los mayores avances de la aviación comercial: los vuelos transpolares de Scandinavian Airlines.
Un reloj pensado para condiciones extremas
En aquel contexto, el desafío no era únicamente estético, sino también técnico. El Polerouter debía ofrecer fiabilidad absoluta en entornos sometidos a fuertes variaciones de temperatura y presión. Así, el modelo se convirtió en un instrumento de precisión diseñado para profesionales, sin renunciar a una elegancia discreta que lo hacía igualmente adecuado para el uso diario.
La revolución del microrrotor
Uno de los grandes hitos de la referencia 20360 reside en su movimiento. Equipado con el calibre automático Universal Genève 215 con microrrotor, el reloj introdujo una solución innovadora que permitió reducir el grosor del conjunto sin comprometer el rendimiento. Este avance técnico consolidó a Universal Genève como una manufactura pionera y situó al Polerouter entre los relojes más avanzados de su tiempo.
La firma de Gérald Genta
A todo ello se suma un diseño de extraordinaria modernidad, firmado por un joven Gérald Genta. Sus proporciones equilibradas, la limpieza de la esfera y la armonía de la caja de acero anticiparon una nueva forma de entender el reloj de pulsera. Décadas después, esa visión sigue resultando actual, confirmando el carácter atemporal del modelo.
Un objeto de deseo para el coleccionismo actual
Hoy, el Polerouter ref. 20360 es una pieza muy valorada en el universo del coleccionismo de lujo. Los ejemplares bien conservados son buscados por su rareza, su importancia histórica y su refinamiento técnico, alcanzando cotizaciones destacadas en el mercado vintage.
Un legado que trasciende el tiempo
El Universal Genève Polerouter referencia 20360 no es solo un reloj, sino un símbolo de una época en la que la innovación, la funcionalidad y el diseño se encontraban en perfecto equilibrio. Por ello, continúa siendo una referencia imprescindible dentro del patrimonio relojero del siglo XX y una elección sofisticada para quienes aprecian la verdadera excelencia mecánica.
